Crema de setas variadas

 
 

 

 
Ingredientes:
300 g. de setas variadas (níscalos, senderuelas, etc.)
6 almendras tostadas
1 diente de ajo
2 zanahorias
1 cebolla
2 rebanadas de pan
6 cucharadas de acete de oliva
sal
1 l. de caldo de pollo caliente
Elaboración:
Limpia las setas con un paño húmedo y trocéalas (si estuvieran muy sucias de tierra, lávalas rápidamente). Pela las zanahorias y la cebolla y pícalas muy finamente.

Calienta cuatro cucharadas de aceite en una cazuela. Agrega las zanahorias y la cebolla y rehógalas a fuego lento durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando. Añade las setas, y sigue rehogando durante 10 minutos más. Añade el caldo caliente y cuécelo todo 15 minutos a fuego suave.

Mientras, calienta el aceite restante en una sartén pequeña, fríe las rebanadas de pan por ambos lados. Pela el diente de ajo y trocéalo. En un mortero, maja las almendras tostadas con las rebanadas de pan frito, el ajo y una pizca de sal hasta conseguir una pasta. Viértela en la sopa.

Tritura la sopa con la batidora eléctrica, rectifica de sal y sírvela muy caliente acompañada de unos picatostes.
Culturilla:
Aunque en nada se parecen, dados su aspecto y biología, al resto de los vegetales, la composición de las setas es muy similar a la de las verduras: nueve partes de agua, y poseen, además, un contenido aproximado de proteínas vegetales, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y fibras, conteniendo por ello muy pocas calorías.

Existe una gran variedad de setas silvestres durante casi todo el año, pero es en el otoño cuando más abundan, tanto por la calidad como por la diversidad de especies. Es también en esta estación cuando aparecen las setas tóxicas, como la Amanita phalloides, que puede llegar a ser mortal. La consistencia de las setas es también muy diferente: mientras una seta de cardo tolera cualquier presión de transporte, una Russula o una Coprinus se deshacen con su propio peso cuando se colocan varios ejemplares unos encima de otros.

Al igual que otros alimentos silvestres, las setas se han consumido desde siempre. Hipócrates las describió como especies vegetales con propiedades curativas; y los romanos y otras antiguas culturas las utilizaron también como veneno, además de como alimento.

Las setas son organismos vivos que habitan en terrenos húmedos y cálidos, abundan entre materia orgánica y les gusta la lluvia y el calor. Gran cantidad de ellas son inofensivas, pero otras muchas son tóxicas, lo que hace de la recogida de setas para el consumo humano una actividad que requiere conocimientos muy precisos sobre la materia.

Las setas fueron consideradas durante mucho tiempo un alimento de pobres; sin embargo, hoy constituyen uno de los manjares más exquisitos.


Sopas y Cremas      

4 comensales
Temporada: Todas
Dificultad: Media


 

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